Renovar una web
Renueva tu web conservando su valor SEO.
Qué revisar antes, durante y después de un rediseño: URLs, contenidos, redirecciones, indexación y seguimiento de las páginas importantes.
Haz inventario antes de cambiar nada
Reúne las URLs existentes, el sitemap, las páginas que reciben tráfico y las que tienen enlaces relevantes. Conserva una copia del sitio y sus contenidos. Search Console y la analítica aportan información útil, pero pueden no recoger todas las URLs históricas; conviene revisar también enlaces internos y registros disponibles.
Decide qué se conserva y qué cambia
Un diseño nuevo no exige cambiar todas las direcciones. Si una página mantiene su función, conservar la URL puede simplificar la transición. Cuando cambie, prepara una correspondencia con su nueva ubicación. Mantén la información que sigue siendo útil y actualiza lo que ha quedado obsoleto.
Redirige hacia un destino equivalente
Una redirección permanente debe llevar a la página que sustituye al contenido anterior. Evita enviar indiscriminadamente todas las URLs a la portada. Si se retira contenido sin sustituto, corresponde devolver una respuesta de retirada o no encontrado y eliminar sus enlaces internos. Revisa que no haya bucles ni cadenas innecesarias.
Comprueba la nueva web antes de publicarla
Verifica títulos, encabezados, enlaces, imágenes, etiquetas canónicas y páginas que deben indexarse. Revisa formularios, navegación móvil y rendimiento. El entorno de pruebas debe estar separado de la publicación; al salir a producción hay que comprobar que no queden bloqueos de indexación accidentales.
Después de publicar, vuelve a comprobar
Recorre las URLs antiguas y nuevas, revisa el sitemap y supervisa las respuestas del servidor. En Search Console observa la indexación y la evolución de páginas y consultas. Compara periodos equivalentes teniendo en cuenta estacionalidad y cambios de contenido; no atribuyas cualquier variación de un día al rediseño.
Qué podemos hacer por tu proyecto
Combinamos programación con revisión SEO para planificar la renovación e implementar los cambios técnicos. El alcance puede incluir inventario, mapa de redirecciones, plantillas, gestor y comprobaciones de publicación. Ningún rediseño permite garantizar que las posiciones no fluctúen, pero una transición planificada reduce errores evitables.
¿LO HACEMOS REALIDAD?